Es el servicio del que menos se habla y el que más problemas resuelve. Cortamos espuma a medida en nuestro taller, con la densidad adecuada para cada uso. Y como casi nadie sabe que existe, aquí va lo que conviene entender antes de pedirlo.

La densidad importa más que el grosor

Es el error más común. La gente pide “una espuma de diez centímetros” pensando que el grosor define la comodidad, y no es así.

Lo que determina si una espuma aguanta o se hunde es la densidad, medida en kilos por metro cúbico. Una espuma de baja densidad puede ser muy gruesa y ceder en seis meses; una de alta densidad, más fina, aguanta años sin perder forma.

Como referencia práctica: para un asiento de uso diario hace falta densidad alta, porque soporta peso concentrado muchas horas. Para un respaldo, donde la carga es menor, se puede bajar. Para un colchón, la densidad debe ir acompañada de una firmeza acorde al peso de quien duerme.

Por eso la primera pregunta que hacemos nunca es cuántos centímetros, sino para qué es.

Colchones para furgoneta y caravana

Este es el caso donde más se nota trabajar a medida, y donde más ha crecido la demanda.

Ninguna furgoneta camper tiene un hueco rectangular. Hay pasos de rueda, laterales inclinados, cajones bajo la cama, esquinas achaflanadas. Un colchón estándar nunca encaja: o queda hueco por los lados o hay que doblarlo, y acabas durmiendo mal en un espacio que ya de por sí es justo.

Cortamos la espuma con la plantilla exacta del hueco. Si la cama se abate o se divide, se corta por secciones para que funcione el mecanismo. Y se puede forrar con tejido lavable y desenfundable, que en una furgoneta no es un lujo sino una necesidad.

El otoño es buen momento: se acondiciona la furgo antes del invierno y con tiempo para la temporada siguiente.

Cojines de terraza y exterior

Los cojines de exterior tienen dos requisitos que los de interior no: que no acumulen agua y que el tejido aguante el sol.

Para la espuma existen formulaciones de celda abierta que drenan: si llueve, el agua atraviesa en lugar de quedarse dentro. Eso evita el problema clásico del cojín de terraza que huele a humedad en julio y que, si lo abres, está negro por dentro.

El tejido debe ser específico de exterior, con resistencia a la radiación UV. Un tejido de interior en una terraza orientada al sur pierde el color en una sola temporada.

Con esto se hacen bancos de obra, sofás de palet, asientos de silla de jardín y colchonetas de tumbona, todo a la medida real del mueble.

Devolverle firmeza al sofá

Un sofá puede tener la tapicería impecable y estar incómodo. Si te hundes, si al levantarte cuesta, si notas la estructura por debajo: son las espumas, no la tela.

Sustituirlas es una intervención rápida y sorprendentemente barata comparada con tapizar o cambiar el mueble. El sofá recupera altura de asiento y firmeza, y el cambio se nota desde el primer día. En muchos casos ni siquiera hace falta tocar la funda.

Otras cosas que cortamos

Colchonetas para banco de cocina o rincón de comedor. Asientos de silla. Cabeceros. Colchones de cuna y de camas con medidas antiguas, que las hay y no se encuentran en tienda. Piezas de relleno para cojines decorativos con formas que no son estándar.

Si tienes un hueco raro y no encuentras nada que encaje, probablemente sea un caso de espuma a medida.

Tráenos las medidas, o el mueble si es transportable. Te decimos qué densidad toca y cuánto cuesta.